Tratamiento y evolución de una paciente con Espina Bífida.

Ser terapeuta implica tratar normalmente con el sufrimiento de las personas, con sus problemas y dolores, pero muchas veces te permite compartir sus logros y te da grandes alegrías. Este es un caso de esos.

El primer día que conocí a esta mujer fue en un curso, y después de comer nos fuimos todos a dar un paseo. Todo el mundo estaba preocupado y pendiente de ella… menos ella, y pese a sus limitaciones dimos un paseo de más de media hora en el que si mal no recuerdo se cayó como 5 o 6 veces, que ella tomaba como algo normal y continuaba sin problemas.

N.L. nació con Espina Bífida hace ahora 43 años, con todas sus implicaciones (para ella y su familia) y pasó una infancia entre hospitales y tratamientos de rehabilitación.

La Espina Bífidale afectó a todo el Sistema Nervioso de lumbar para abajo, generando problemas de suelo pélvico, incontinencia (problemas de esfínteres que le hacen vivir con pañales), falta de estabilidad y movilidad (no tiene sensibilidad ni casi musculatura en piernas y lleva unos aparatos de estabilización) y tiene que moverse con muletas siempre (con la carga y contracturas que eso implica para el miembro superior), muy poca movilidad y dos escaras con tejido necrosado en glúteos debido a tener que estar sentada la gran mayoría de su vida.

Nació con hidrocefalia, por lo que tuvieron que operarla dos veces para ponerle un drenaje al intestino.

Sufría de constantes cistitis que le producían infecciones en vías urinarias, vejiga y riñones, por lo que tomaba constantemente antibióticos.

Tenía dolores y problemas de menstruación.

Sufría de muchos resfriados y tenía problemas de mucosidad en nariz y oídos, tantos que cuando oía ruidos fuertes (aplausos en un concierto, obras en la calle, etc.) se desmayaba, perdía el equilibrio y control de su cuerpo y se quedaba en el suelo consciente, pero incapaz de moverse hasta que el ruido cesaba.

Además tenía siempre gases, estreñimiento y molestias digestivas.

De pequeña tuvieron que operarla ocho veces (algunas de ellas con urgencia para salvarle la vida):

  • 2 de la espina bífida.
  • 2 de la hidrocefalia (2 cicatrices en la cabeza y 2 en el intestino).
  • 3 en las caderas, donde fijaron y cambiaron inserciones para que pudiese mover algo las piernas.
  • 1 por infección en el riñón.
  • 1 en el ovario.

N.L. apareció en consulta en Abril del 2016 con mucha necesidad de mejorar y un talante  de luchadora de los que como terapeuta te motiva y te obliga a dar lo máximo de ti.

Venía en autobús desde Valladolid, levantándose muy pronto, doliéndole durante dos horas las escaras y subiendo y bajando las imposibles escaleras del autobús con muletas.

Empezamos viéndola una o dos veces al mes, y al año, viendo los resultados, estaba viniendo todas las semanas a consulta.

Hemos trabajado con ella de una manera multidisciplinar, tratándola médicos, fisioterapeutas y enfermeras, tratando de abordar su caso de forma totalmente personalizada, siempre de forma progresiva y respetando sus tiempos y estando muy pendientes de su evolución:

  • Terapia manual de las cicatrices y grandes lesiones.
  • Terapia manual de la biomecánica y equilibrio.
  • Dieta de intolerancias con biorresonancia para mejorar el sistema digestivo y limpiar el mesénquima.
  • Hidroterapia de colon con ozono y probióticos para mejorar el intestino y estimular el sistema nervioso.
  • Hipertermia Capenergy en la columna para recuperar y estimular en la medida de lo posible el sistema nervioso.
  • Biorresonancia MORA del sistema nervioso y las cicatrices.
  • En escaras se le ha inyectado ozono y tratamiento con Capenergy e invertidos con biorresonancia MORA de las supuraciones. En casa ella se ha aplicado pomada cicatrizante de ozono.
  • Tratamiento manual del suelo pélvico y Capenergy intracavitario para estimular los esfínteres
  • Por supuesto, consultas con Kinesiología para mejorar los sistemas de información y recuperar las zonas donde se ha perdido la Capacidad de Proceso y el cuerpo ya no responde.

El resultado de esto es el que le ha impulsado a ella a seguir viniendo a pesar del esfuerzo que le supone y a nosotros a escribir este artículo, aunque sea para recordar todos esos momentos  en que nos ha deleitado poniéndonos los pelos de punta con su evolución:

  • Desde el día uno mejora su movilidad y disminuyen los dolores.
  • A los dos meses mejora la digestión notablemente.
  • A los tres meses comienza a mejorar la menstruación y dejó de doler.
  • A los seis meses comienza a tener un cambio emocional fuerte, con muchos cambios de humor y estados que no conoce ni controla.
  • A los siete meses comienza a tener sensibilidad en el periné y la vagina, y comienza a ir al wáter.
  • A los ocho meses empezamos a tocarle la cabeza, con sus cicatrices del drenaje y los focos en oídos, y aparecen grandes altibajos hormonales y de control del equilibrio, cansancio, procesos neurovegetativos y se pone unas cuantas veces mala.
  • A los 10 meses se reactivan las escaras (que estaban necrosadas) … y comienza a tener agujetas en los aductores.
  • Al año (04/2017) va a un concierto de rock porque ya no se desmaya con los ruidos y está “bailando” al lado de la batería hasta las 4am!!
  • A los 13 meses aparece en consulta sin los aparatos de las piernas (ha subido y bajado las escaleras del autobús sin ellos).
  • En julio empezamos a tocar la inserción del cable de drenaje en la cabeza (tiene todo el tejido de alrededor con adherencias, el cuello rígido y le afecta al oido derecho (equilibrio)) y se le mueve completamente la vida:
            • Empieza a ir bien al baño.
            • Se reactivan más las escaras.
            • Le cuesta respirar (le afecta a la movilidad de los escalenos, ganglio estrellado y diafrafma).
            • Se pone mala, con fiebres altas.
            • Está agotada.
  • Seguimos trabajando con ella despacito, ayudando a que su cuerpo procese los cambios y empieza a sentarse erguida y tener control de su pelvis y mejorar en todos los aspectos poco a poco.
  • En Noviembre del 2017, con 41 años, hace su primer viaje sola, de Valladolid a Motril (Granada), una semana independiente, durmiendo sola y encargándose ella sólo de sí misma.
  • En primavera del 2018 consigue un trabajo que le permite trabajar desde casa, y hacer algún viaje a otras provincias para dar charlas… y tiene energía para levantarse pronto, venir a Madrid, volver y trabajar hasta tarde sin rendirse.

Omito grandes picos donde le ha costado mucho esfuerzo físico, emocional y social donde ha tenido que superar grandes barreras, muchas veces impuestas por otros.

De vez en cuando viene y trae algún vídeo de sus nuevos logros de los ejercicios que hace en casa, y en Octubre de 2018 de repente nos dice “mira”, y va… y se levanta y se queda ahí de pie. Todos con los pelos como escarpias!.

Ahora mismo acabamos de empezar a llevarla a nuestro nuevo gimnasio PHISICO®, y lo primero con lo que nos deleita es con unas sentadillas asistidas con TRX.

Todo el equipo estamos deseando ver su evolución en los próximos años y muy agradecidos por que nos haya permitido acompañarla en este viaje tan bonito que es su vida.

Javier Velasco | Fisioterapeuta.